La gracia que no quiso darme el cielo
Siempre me he quejado de que la amistad es esa gracia que no quiso darme el cielo. Mi madre siempre me decía que yo esperaba mucho de la gente, y me daba en exceso. No lo sé, porque ya hace bastante que espero poco de este"campo" de la vida, intento no aferrarme a las personas que voy conociendo, ya sea en el trabajo o en otros ámbitos, porque entiendo que son pasajeras y que se posan en mi vida solo unos segundos para luego volar y dejarme con la nostalgia de haberlos conocido. En algún momento decidí que mi ancla sería mi pareja y mi familia, y soy consciente de las connotaciones que tiene esa palabra "ancla", positivas y muchas negativas, y también de la oposición entre "ancla" y mi visión del resto de las personas como libélulas o mariposas. En cualquier caso, sé que esto no ha sido completamente así. Puedo identificar dos momentos de mi vida en los que yo intenté hacer tabla rasa, borrar mis contactos y empezar de cero. Una vez fue al terminar el i...